|
”Jamie
Sommers, sexo femenino; edad: 28 años. Empleo
anterior: tenista profesional. Empleo actual:
maestra de escuela. Gravedad extrema por
accidente en paracaídas. Daños sufridos en
ambas piernas, brazo derecho y oído izquierdo.
Se procederá a un reemplazo biónico autorizado
por Oscar Goldman. Costo estimado:
clasificado.”
Así comenzaba esta serie con tantas características
de la década del ‘70.
La mujer biónica
fue en realidad la versión femenina de El
hombre nuclear o The six million dollar man (El
hombre de los seis millones de dólares), y
estaba protagonizada por la siempre sonriente Lindsay
Wagner. Duró tres temporadas (21 de enero
de 1976 al 13 de mayo de 1978), con 57 episodios
en su haber.
En realidad,
apareció por primera vez en 1975, en un capítulo
doble de El
hombre nuclear, al final de la segunda
temporada. Allí se presentó la historia de Jamie Sommers,
antigua novia de Steve.
En el quinto
episodio, la futura esposa de El
hombre nuclear y campeona de tenis, sufre un
severo accidente de paracaidismo. Cuestión que
le hacen reemplazos biónicos, pero, víctima
del rechazo biológico… muere… O eso es lo
que Steve
y la audiencia creen.
El tema es que ese
quinto y trágico capítulo tuvo el mayor ráting
de la temporada. Pero hete aquí que el público
respondió en masa ante semejante injusticia, al
punto de enviar cientos de cartas que bogaban
por la continuidad de Jamie.
Los telespectadores querían la salvación de la
heroína, y la querían a Lindsay
Wagner en el papel. A otra, no. Así que,
gracias a la magia de la televisión, Jamie fue revivida a comienzos de la tercera temporada de El
hombre nuclear.
En el primer
episodio (The Return of the Bionic Woman)
se reveló que Jamie
a decir verdad, no había muerto, más bien,
había sido mantenida en animación
suspendida o congelamiento celular (!!) por el
Dr. Michael
Marchetti. Pero la operación no había sido
totalmente exitosa, y acá empieza la
telenovela: Jamie
había perdido la memoria.
Pero no
queremos que no recuerde nada. Por eso se le
realiza una nueva operación que le permite
recordar todo todo… excepto, por supuesto, a Steve.
Pero claro, tiempo más tarde, durante una misión
a Budapest,
una explosión cercana le hace recuperar la
memoria de su amor por Steve
y todos contentos porque cha chán cha chánnnn…
De nuevo juntos El
hombre nuclear y La
mujer biónica. ¡Qué momento inolvidable!
El episodio
doble, Welcome Home, Jaime, dio origen
entonces a una nueva serie: La
Mujer Biónica. En enero de 1976 Jamie
Sommers logró así protagonizar su propio
espacio, que tuvo, al principio, mayor ráting
que el mismísimo hombre nuclear.
Algo
más
*
En los ’80 y los ’90 se filmaron tres películas
biónicas.
*
Actualmente la serie se emite en varios canales
retro de Latinoamérica: En Argentina, la está
dando Canal Retro los martes y jueves de
9 a 9.30 ó de 18 a 18.30 (El hombre nuclear va los miércoles y viernes de 9 a 9.30 ó de 18 a
18.30).
*
Jamie, igual que El hombre
nuclear, tenía piernas biónicas que le
permitían correr a gran velocidad, pero además,
ella poseía un brazo provisto de enorme fuerza
y un oído biónico. El oído le permitía
escuchar a mucha distancia, y también, lo que
decían sus alumnos.
*
La vista biónica, en el caso de El
hombre nuclear, y el oído biónico, en el
caso de La
mujer biónica, cuando “se activaban”
para ver o escuchar mucho más de lo admisible
por el sentido humano, provocaban un efecto
característico: aparecía una grilla que permitía
ajustar el foco o el tímpano y un sonido biónico
en paralelo. Este efecto se hizo muy famoso
entre los chicos de todo el mundo.
*
Las escenas en las que el héroe o la heroína
corrían eran mostradas invariablemente en cámara
lenta, lo cual reemplazaba el supuesto de que en
realidad corrían a una gran velocidad (una
interesante ironía o quizá la única opción
en los ’70 para lograr mostrar lo rápido que
corrían). Y otra vez, los chicos jugábamos
corriendo en cámara lenta, como nuestros héroes
de la televisión.
*
La nueva generación de efectos especiales (como
los de Superman
o los de La
Guerra de las Galaxias) provocaron una
renovación importante, que ubicaron los efectos
de las series biónicas en trucos totalmente
fuera de moda. El último episodio de La
mujer biónica se emitió en marzo de 1978.
El espacio fue reemplazado por otra serie más
cercana a lo que el público pedía en ese
momento: Galáctica.
Protagonistas
Lindsay
Wagner
como Jaime
Sommers
Richard
Anderson
como Oscar
Goldman
Martin
E. Brooks
como Dr.
Rudy Wells
Christopher
Stone como
Chris
Williams
El
hombre nuclear
La idea original para El
Hombre Nuclear fue tomada de Cyborg,
una novela de Martin
Caidin que había conseguido un éxito
enorme con Marooned,
otra novela de ciencia ficción. La serie estaba
protagonizada por Lee
Major, y su personaje, Steve
Austin, era un piloto de pruebas y
astronauta, que de un día para otro sufre un
terrible accidente de trabajo durante un vuelo
experimental. Los doctores se ven obligados a
amputarle ambas piernas y el brazo derecho. Steve
también pierde la visión del ojo derecho. El
doctor Rudy Wells, amigo de Steve,
estaba trabajando en un proyecto secreto llamado
Biónica (mezcla de Biología y Electrónica), y
es autorizado por el gobierno para reemplazar
los miembros amputados por partes biónicas, con
un costo de seis millones de dólares. Estas
nuevas partes biónicas le dan a Steve
una fuerza enorme, además de una velocidad y
una visión envidiables. Para compensar a sus
benefactores, Steve
se convierte en agente. Entra a trabajar para la
OSI (Office of Scientific Information) a las órdenes
de su director Oscar Goldman (Richard
Anderson), un jefe compinche que también
dirige a Jamie, y debe cumplir peligrosas misiones.
La
nueva mujer biónica
David Eick
(el causante del triunfal retorno de Galáctica)
creó y produjo la nueva versión de La
mujer biónica, que fue guionada por Laeta
Kalogridis, y
que tiene como protagonista a Michelle
Ryan, una actriz británica conocida por su
participación en la serie de la BBC EastEnders,
una telenovela inglesa. Durante 2007, la serie
fue emitida en Estados Unidos por la NBC. Al
respecto Eick
dijo: "es una completa
reconceptualización del titulo; estamos usando
el titulo como punto de partida y nada más."
Nada más cierto que eso: lo otro que se repite
es el nombre del personaje central. El resto,
parece ser completamente diferente.
La chica de ahora, que trabajaba en un
bar y debía criar a su hermana adolescente,
tiene un accidente automovilístico fatal que le
cambia la vida completamente: se ve expuesta a
una ultramoderna tecnología, con poderes
desconocidos y una urgente necesidad de ayudar a
otros. Y la de ahora sí que es una chica
superpoderosa: en un experimento
de recuperación biónica le insertan piernas y
brazos biónicos; incluso, tiene una
“bionicidad” que reúne las características
que antes tenían Steve
Austin y el personaje de Lindsay
Wagner por separado: ojo y oído biónicos.
Todo en un mismo combo. Gracias a esa intervención,
la actual Sommers
se convierte entonces en una agente secreta que
trata de hacer el bien, pero que debe enfrentar
a Sarah
Corvus, la primera mujer en la que se
implantó la tecnología biónica, y su
personaje antagónico. Puede
verse por A&E
los domingos a las 21; los lunes a las 0; los miércoles
a las 21 ó los jueves a las 14.
Eso sí, los nostálgicos de la antigua
serie que todavía no vieron la de Ryan
erradiquen la idea de que la actual sea una
versión de la anterior. Porque -lamento
comunicarles- ya
no hay más sonidos metálicos repetitivos como
cuando “nuestra” Jamie
torcía una barra metálica o golpeaba al
enemigo. La nueva actriz perdió la sonrisa de Lindsay
Wagner, en una nueva apuesta con varios
enfoques de cámara casi en simultáneo, y, por
supuesto, sin la tierna cámara lenta con la que
jugábamos los ex niños de los ’70.
Las secuencias aceleradas actuales se parecen más
al ritmo de sagas cinematográficas del estilo Matrix.
Pero como el que avisa no es traidor, si bien Ryan confesó su admiración por la protagonista original, también
aclaró que no trataba de repetir el personaje,
del que sólo recuerda algunas fotos en revistas
que vio en su niñez (aquí podemos ir
deduciendo su edad). Y es verdad: la nueva mujer
biónica se parece más a Angelina Jolie de Tom Rider
que a la buena de Lindsay
Wagner.
Comentar
esta nota aquí
|