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"Hace 10 años un tribunal
militar condenó a prisión a un grupo de
comandos por un crimen que no cometieron, esos
hombres escaparon de prisión y se instalaron
clandestinamente en Los Angeles… hoy aunque el
gobierno los busca, si alguien tiene un
problema, necesita ayuda y puede localizarlos…
tal vez pueda contratar a… Los
Magníficos"
Así, con esta
introducción en off comenzaba Brigada A,
una de las series que más fanatismo despertó
en los ’80 entre la purretada de la época y
que el tiempo la catapultó a la categoría
“de culto”. Con iguales dosis de acción
–aunque nunca se vio una gota de sangre - y de
humor, la serie transformó al musculoso Mr.
T, en toda una celebridad del momento, a la
vez que el merchandising asediaba el bolsillo de
los padres, con álbumes de figuritas, cartas,
muñecos, y todo lo que la mente humana
ochentosa pudo imaginar para facturar.
Protagonizada por
un actor de trayectoria como George Peppard
(Coronel John “Hannibal” Smith), Dirk
Benedict
(Teniente Templeton “Fas”
Peck),
Dwight
Schultz
(Capitán H. M. Murdock), y el ya
mencionado Mr. T (Sargento Bosco “M.A.”
Baracus), The
A Team,
tal su título original, comenzó a emitirse en
los Estados Unidos en 1983 y se mantuvo, siempre
por la NBC, hasta 1987, con un éxito
significativo a lo largo de sus cinco
temporadas.
La historia,
creada por Stephen J. Canell y
Frank Lupo, cuenta la
historia de cuatro ex combatientes de Vietnam
que en 1972 fueron encarcelados por asaltar el
banco de Hanoi para ayudar a la finalización de
la guerra. La misión, que había sido ordenada
por el Coronel Samuel Morrison, fue
completada con éxito, pero al volver a la base
americana, cuatro días después del fin del
conflicto bélico, la encontraron en ruinas, por
un ataque del Viet Cong (Frente de Liberación
de Vietnam), y sin sobrevivientes. Al no poder
demostrar que cumplían órdenes de un superior,
fueron encarcelados en Fort Bragg (una
base militar del Ejército de los Estados
Unidos, cerca de Fayetteville, en el estado de
Carolina del Norte). Si bien empeoraría mucho la situación, estos soldados decidieron
escaparse de la prisión y convertirse en
fugitivos. A partir de entonces, el ejercito,
junto con la policía militar y el apoyo del
gobierno, emprendieron la búsqueda de Los
Magníficos.
Pero claro, de algo tenía que vivir esta
gente y para poder subsistir en la
clandestinidad se convirtieron en mercenarios
que realizaban trabajos para personas
necesitadas de ayuda - cualquier parecido con Los
Simuladores, es pura coincidencia, o no -
aunque todo debía hacerse lo más rápido
posible y sin levantar demasiado revuelo, ya que
podían ser descubiertos y verse acorralados por
el ejército, que estaba tras sus pasos.
En la Argentina, Brigada A comenzó
a emitirse en 1984 los martes a las 21 por la
pantalla de Canal 9, en aquel entonces líder
en audiencia y propiedad de Alejandro Romay,
con picos que superaban los 30 puntos de rating,
convirtiéndose en uno de los programas más
vistos del año. Un éxito rotundo. Un éxito
magnífico y ochentoso.
Aquí
están estos son...
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Coronel
John “Hannibal” Smith, (George Peppard).
Con
su infaltable habano, era
cerebro de cada “operación”
y el líder del grupo. “Me encanta
cuando un plan se concreta”, era la
frase que lo caracterizaba, ante la
satisfacción de la tarea cumplida y con
la cual solía terminar cada capítulo. |
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Teniente
Templeton “Fas”
Peck (Dirk Benedict).
Carilindo y ganador con las mujeres, era
el estafador profesional del equipo y el
encargado de la logística, además
explotaba al máximo su capacidad para
disfrazarse y atraer al sexo femenino en
pos de que las misiones lleguen a buen
término. |
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Capitán
H. M. Murdock (Dwight Schultz). Era
piloto de aviación y estaba loco producto
de la guerra. Permanecía en un manicomio
desde el cual debían “extraerlo”
para llevarlo a las misiones. Se llevaba
mal con Baracus. Era el personaje más
divertido de la serie, y pensar que los
productores estuvieron a punto de sacarlo
porque consideraban que sobreactuaba. |
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Sargento
Bosco “M.A.” Baracus (Mr. T ). Era
el más fuerte de los cuatro. Su cuello
estaba adornado por infinidad de collares.
Odiaba volar, por lo cual, cada vez que
debían subirse a un avión había que
doparlo. Era el dueño de la inolvidable
camioneta negra de franja roja en la que
se trasladaban los Magníficos y que fue
el sueño de todos los chicos de la
época. |
Más
personajes...
Amy Amanda Alle.
Los Magníficos se ven obligados a
permitir que esta periodista se una al grupo
para evitar que los descubran, pero luego
terminan incorporándola. A través de ella,
pueden obtener valiosa información en pocos
minutos. El personaje, que estaba interpretado
por Melinda Culea, apareció sólo en la
primera temporada.
Coronel Derryck Lynch.
Pertenece
a la Policía Militar del Ejercito de los
Estados Unidos. Busca incansablemente a los
fugitivos encabezados por Hannibal, para
apresarlos. Este coronel no se destaca por ser
muy listo, aunque le pone toda la garra, y
siempre termina siendo objeto de burla por parte
del líder de Los Magníficos. El papel
fue realizado por el actor William Lucking,
y apareció sólo en la primera temporada.
General “Bull” Fulbright. Apareció
en la segunda temporada para sustituir al Coronel
Decker e intentar capturar a los ex
combatientes de Vietnam, a quienes debió acudir
en una oportunidad para que lo ayuden a buscar a
una hija que tuvo en Vietnam. El actor a cargo
del papel era Jack Ging, y sólo apareció
en ocho capítulos.
Tawnia Backer. Es
periodista y cubrió el espacio que dejó Amy
cuando abandonó al grupo. Estaba interpretada
por Marla Heasley y apareció en la mitad
de la segunda temporada durante algunos capítulos
y luego desapareció sin explicación alguna.
General Hunt Stockwell. Este
personaje apareció recién en la quinta, y última,
temporada de la serie. Se trata de un general
retirado de las Fuerzas Armadas Americanas,
encarnado por Robert Vaughn, quien cuando
Los Magníficos fueron finalmente
arrestados y puestos a disposición de la
justicia, les ofreció un trato: si trabajaban
para él, se les retirarían todos los cargos.
Al no tener otra alternativa, el grupo acepta,
convirtiéndose de esta manera en una especie de
agentes del gobierno. Así, la serie tomó un
rumbo que no fue del agrado de sus seguidores.
El
insufrible George
-
Según
se cuenta, George Peppard era un actor difícil
de tratar. Tenía la tendencia de pelearse con
todo el mundo. Fue por eso que Melinda Culea dejó
la serie. De hecho, poco antes de aceptar el
papel de Hannibal, Peppard iba a ser el
protagonista de Dinastía, pero desechó
la propuesta por discrepancias con los
productores sobre cómo se debía interpretar su
personaje.
- Dicen
las malas lenguas que el día que Dwight Schultz
fue al set de grabación por primera vez a rodar
el primer episodio de la serie, entró al camarín
y se encontró con George Peppard, quien lo
saludó con la lacónica frase: “Hola, soy
George Peppard y soy mala gente”.
- Otra más del bueno de George. Al
parecer, Peppard y Mr. T no se llevaban nada
bien detrás de cámaras. Los rumores indicaban
que el canoso actor era racista, de modo que las
peleas con el rival de Sylvester Stallone
en Rocky III eran constantes. Y más
insostenible se volvió la relación cuando el
irascible Peppard se enteró que el personaje de
su compañero era el más popular y querido por
los seguidores de la serie. Esto lo llevó a no
dirigirle más la palabra y a usar a Dirk
Benedict, como “mensajero”.
Los Magníficos y KITT
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En el
comienzo del episodio “¿Cuándo
volverás llanero solitario?” Hannibal
y Fas escapan de los militares a
toda velocidad a bordo de un deportivo
negro. El auto es un Pontiac Trans Am
Firebird, el mismo modelo que se usó en
la serie El Auto Fantástico.
Durante toda la persecución, Hannibal
que es quien va conduciendo, hace
comentarios como: “Este coche no me
gusta. A más de 160 derrapa”, en un
claro guiño hacia la otra serie éxito
del momento. Algo que por supuesto, los
fanáticos festejaron. |
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