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El 3
de octubre de 1945, Elvis fue junto a su madre a
la feria Mississippi-Alabama, en donde, parado
sobre una silla, interpretó “a capella” el
tema Old Shep de Red Foley. Como
resultado de esa actuación, el pequeño Elvis
ganó cinco dólares y la posibilidad de subirse
a todos los juegos de la feria.
Quién
sabe si en esa feria existió una vuelta al
mundo… y si el futuro “rey del rock” eligió
subir a ella aquella tarde de 1945, con sus
inocentes 10 años, lejos de la guerra que
comenzaba a conmocionar a Europa y muy cerca de
él mismo “dar la vuelta al mundo” con sus
exitosas canciones.
Elvis
Aaron Presley
había nacido el 8 de enero de 1935 en Tupelo,
Mississippi, en los Estados Unidos. Gladys
y Vernon Presley habían tenido mellizos,
pero Jesse Aaron, el hermano de Elvis, murió
poco después de nacer.
Tiempo
después, los problemas económicos que
afrontaban los Presley hicieron que en 1948 la
familia decidiera mudarse a Memphis, Tennessee.
En esa ciudad, Elvis seguía con fascinación
las historietas del Capitán Maravilla,
jugaba al fútbol en el equipo de su escuela y
derrochaba acordes y melodías con la guitarra
que su madre le había regalado al cumplir once
años.
El
Blues, el Rhythm’n’Blues y el Gospel eran músicas
habituales para el pequeño, quien había
conocido esta última en su ciudad natal, en la
iglesia Primera Asamblea de Dios, a la
que solía ir cada domingo junto a sus padres.
Seguramente en esas mañanas de domingo, el
pequeño Presley no imaginaba que años después
grabaría dos álbumes de Gospel: Su mano en
la mía y Cuán magnífico eres, con
el que, en 1967, ganaría el premio Grammy al
“Mejor Disco Gospel
del Año”.
Pero para ser reconocido con premios y
distinciones, sonar en las radios y llegar a las
bateas de las disquerías, aún faltaba
tiempo…
Pero volvamos a 1948, momento en el que
el futuro “rey del rock" empezaba a
transitar su adolescencia y, al mismo tiempo que
decrecía su interés por las historietas, se
acrecentaba su voluminosa cabellera. Si hasta el
director técnico de su equipo de fútbol le
pidió que abandonara los entrenamientos debido
a la negativa de Elvis de modificarla. Además,
las notas del joven Presley no eran las mejores
y solía quedarse dormido en clase, quizá por
el cansancio que le provocaba tener que ir a
trabajar en el área de fabricación de la
empresa Marl a la salida del colegio.
Tiempo después, la historia se repetiría,
y ya sin necesidad de subirse a una silla para
aumentar su altura, Elvis volvió a cantar en público,
en una fiesta para juntar fondos para su
escuela. Sus compañeros lo eligieron como el
ganador y por eso tuvo la oportunidad de subir
nuevamente al escenario para interpretar otra
canción.
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Elvis
desplegando todo su carisma y virtuosismo
sobre el escenario -1969- |
Por ese entonces, alternaba sus
agotadoras jornadas de trabajo y estudio con sus
visitas a Sun Records en donde, por sólo cuatro
dólares, quien quisiera podía acceder a un
estudio de grabación. Allí
fue donde grabó My Happiness y That's
When Your Heartaches. Marion
Keisker,
la secretaria de Sam Phillips, el dueño
de la discográfica, creyó ver en él el perfil
artístico que su jefe estaba buscando. Sin
embargo, Phillips no se mostró interesado en el
material que Presley había grabado.
Hacia
el reinado
En 1953, comenzaría una nueva etapa para
Elvis. El 3 de junio terminó la escuela
secundaria y recibió como regalo de graduación
un Lincoln verde, modelo 1942, que sería el
primero de una larga lista de autos que la
futura estrella tendría durante su vida y que sólo
cambiaría por otra de sus pasiones: coleccionar
camisas.
Según contó el propio cantante en una
conferencia de prensa en Canadá, en 1957, en
una oportunidad le entregó al dueño de un
negocio de Memphis su auto alemán Messerschmit,
a cambio de que, el propietario del local, le
dejara llevarse toda la ropa que él quisiera. Y
así fue. Estuvo eligiendo camisas durante dos
horas y media.
En 1954, un año y medio después de
aquella grabación en Sun Records, Phillips
finalmente oyó los dichos de su secretaria y
decidió darle una oportunidad a Elvis. El 5 de
julio de ese año grabó That’s All Right
y presentó el disco en el programa Red, Hot
And Blue de la radio WHBQ de Memphis.
La audiencia quedó subyugada por aquel
nuevo artista, al que sólo le conocían la voz.
Tiempo después, el 30 de julio de ese
mismo año, Elvis Presley debutó en el Overton
Park Shell como artista invitado del
cantante de música country Slim Whitman.
Su voz sensual y el vaivén de sus
caderas, cautivaron a todos, especialmente al público
femenino. Tres años después, al ser consultado
sobre sus llamativos movimientos corporales, el
“rey del rock” diría: “Nunca he
pensado en eso como algo sugestivo. Es sólo mi
manera de expresar una canción, eso es todo”.
Sin embargo, y aunque Elvis no se lo
propuso, las jóvenes de finales de los ´50
percibieron a aquella forma interpretativa como
un torbellino de sensualidad.
Luego de aquel arrollador debut, llegaría
el contrato con la compañía discográfica RCA
Victor, empresa que, al no poder satisfacer la
alta demanda de discos del cantante oriundo de
Memphis, debió buscar otra compañía que
pudiera prensar las placas de Heartbreak
Hotel, trabajo que se convertiría en disco
de oro y lo consagraría ante las multitudes.
Fue entonces cuando la llegada de Presley
a la pantalla chica se hizo inevitable, aún
para el conductor Ed Sullivan, quien había
decidido no presentarlo en su programa, al
conocer los comentarios sobre los
“escandalosos” movimientos corporales del
astro del rock. Finalmente, Sullivan contrató a
Elvis por 50 mil dólares y el cantante actuó
tres veces en el programa. En la tercera
participación, su baile fue censurado y las cámaras
lo tomaron de la cintura para arriba. ¿Esa
noche alguien estaba haciendo otra cosa además
de ver y escuchar a Elvis interpretar, entre
otros, el tema Love me tender por
televisión? ¿Qué joven americana no deseaba
ser amada tiernamente por aquel muchacho de
mirada dulce y voz profunda? Según los
registros de aquel momento, sólo unos pocos no
bailaron al ritmo del “rey del rock”; El
82,6 por ciento de la audiencia estaba eclipsado
por el joven artista.
Pero si hubo radio y televisión ¡cómo
no iba a haber cine! La 20th Century
Fox lo contrató para que interpretara el papel
de Clint Reno en el western The Reno
Brothers. Allí, Presley nuevamente cantó
el tema Love me tender y fue ese el
nombre que finalmente le dio título a la película.
Loving You,
fue su siguiente largometraje, en el que mostró
la exitosa historia de un cantante, y por el que
ganó lo suficiente como para adquirir su mansión
de Graceland, en más de 100 mil dólares.
Con
Jailhouse Rock, su tercera película, Elvis
terminó de conquistar y hacer bailar a miles de
fanáticos.
Su cuarta incursión en la pantalla
grande fue con King
Creole, película
que llegó a filmar previa solicitud de prórroga
en el ejército y que se estrenó cuando el
cantante ya estaba en el servicio militar.
Sin embargo, el éxito y popularidad que
Elvis obtenía en su vida pública contrastaban
con el dolor que padecía en su vida personal:
El 14 agosto de 1958, fallecía su madre a causa
de una hepatitis.
Un mes después, el cantante fue enviado
a Alemania por 18 meses, en donde conocería a
su futura esposa: Priscilla Beaulieu, una
joven de 14 años que, por amor, dejaría su país
y se iría a vivir a Memphis.
A principios de los ´60, el cantante
retornó a los Estados Unidos y se presentó en
televisión en el show de Frank Sinatra,
quien, paradójicamente, había dicho unos años
antes que la música de Presley era
“deplorable, un afrodisíaco con olor
rancio”. Todo
cambia, todo cambia…
Luego, “el rey” continuó con su
carrera en el cine con un promedio de tres películas
por año y filmó, entre muchas otras, Flaming
Star,
Wild In The Country, Blue Hawai y Roustabout,
largometraje que atrapó a la audiencia
femenina, a pesar del encantamiento que, en las
jóvenes de entonces, provocaban cuatro chicos
fabulosos oriundos de Liverpool.
Para mediados de 1967, Elvis recuperó la
alegría que parecía haber perdido luego de la
muerte de su madre. El 1 de mayo se casó con la
joven alemana que lo había deslumbrado en sus días
de servicio militar. Ante catorce exclusivos
invitados, él y Priscilla “daban el sí” en
el hotel Aladdin de Las Vegas, Nevada. Luego,
los recién casados partieron hacia su luna de
miel en California, y al los pocos días,
volvieron a celebrar su matrimonio en su mansión
de Graceland, a la que asistieron quienes no habían
podido ir al primer festejo.
Después
del ídolo, el mito
1968 fue para el cantante un año clave,
no sólo por sus éxitos profesionales, que el 3
de diciembre lo convirtieron en un suceso de
audiencia en un programa especial de la NBC,
sino por la felicidad que experimentó en su
vida familiar con el nacimiento de su única
hija, Lisa Marie.
Un año después, volvió a presentarse
en vivo y, esta vez, el escenario elegido fue el
International Hotel de Las Vegas, al que sólo
pudieron asistir invitados especiales y la
prensa.
De allí en más, las giras fueron
constantes y agotadoras y, según se dice, a
causa de esto, Priscilla habría decidido poner
fin al matrimonio de cinco años y buscar otro
amor. Por su parte, Presley trató de mitigar su
difícil situación sentimental con el consumo
de pastillas y con la compañía de Linda
Thompson, con quien pasaría sus últimos años.
Hacia 1972, el cantante se encontraba en
el apogeo de su carrera, y su última película,
Elvis on tour, ganaba en premio Golden
Globe al mejor documental del año.
Un año después, se convirtió en el
primer artista en llevar su música a todas
partes del mundo al transmitir, vía satélite,
su concierto del International Honolulu Center,
en Hawai.
El 16 de Agosto de 1977, Elvis Presley,
quien decía que le gustaba más hacer cine que
televisión porque en las películas “si te
equivocás, lo hacés de nuevo y en la televisión
no hay vuelta atrás”,
no pudo “volver atrás” con su vida
agitada y, a los 42 años, encontró la muerte
en su mansión de Graceland a causa, según
indicaron los informes oficiales, de una
arritmia cardiaca. El dolor que causó su
muerte, todavía hoy se hace sentir. Su final,
para muchos no tan inesperado, provocó el
nacimiento del mito.
El niño que alguna vez había soñado
con ser cantante, pasaba a la inmortalidad a
través de sus canciones. El joven que alguna
vez dijo que los gritos de las fanáticas le
servían para tapar sus imperfecciones en caso
de equivocarse en alguna nota, empezaba a sonar
mejor que nunca. Había llegado alto, más alto
de lo que pudo haber imaginado subido a una
silla, en aquel concurso de su infancia.
“Él nunca abandonó su sueño”
Donna Presley,
prima del cantante y autora del libro Elvis
Precious Memories, dijo en una entrevista en
el sitio Elvis
from Polland en el año 2003, que el
astro del rock “era un hombre muy afectuoso
y cálido, con quien podía contar”, que
le había dado el apoyo necesario para que ella
convirtiera en realidad su sueño de ser modelo.
“Elvis decía que le habían dicho que
volviera a manejar un camión y que no podía
cantar”, afirmaba Donna en
aquella oportunidad, para luego agregar que
Presley le contaba que “él
nunca abandonó su sueño y que yo nunca debería
abandonar el mío”.
Padre
e hija otra vez juntos
A 30 años de la muerte de Elvis Presley, y
gracias a los avances de la tecnología, que años
antes habían permitido que Natalie Cole
pudiera cantar a dúo con su padre, el cantante
y compositor Nat King Cole, Lisa Marie
Presley, puso su voz en la grabación original
que su padre hiciera del tema In the Ghetto.
El video estará disponible en Internet y
el dinero recaudado con las descargas del
material se utilizará para construir en New
Orleans un nuevo Presley Place, una casa
de tránsito y ayuda para las familias
carecientes, como la que ya existe actualmente
en Memphis.
Fotos:
www.elvis.com.ar
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