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Hace 30 años se estrenaba la primera de
las cuatro películas protagonizadas
por Christopher
Reeve, en el papel de Superman
- quizás el superhéroe más importante que
haya dado el comic - y Margot
Kidder, como Lois
Lane.
La de 1978 fue la pionera. Se trató de la
primera gran superproducción basada en un
personaje de historieta – luego vendrían Batman,
El Hombre Araña, Iron Man y una
lista interminable - y se convirtió en un éxito
rotundo: logró tres
nominaciones a los Oscar, y obtuvo un premio
especial de la Academia por efectos especiales.
Había costado 25 millones de dólares. Marlon Brando, que hacía de padre real de Superman, cobró 3 millones por unos minutos de filmación. La película
fue dirigida por Richard Donner.
El slogan era: "Creerás
que un hombre puede volar". Y, aunque
ahora los efectos puedan parecer ridículos, eso
creímos los chicos de los ’70. Daba lo mismo
que las películas de Reeve fueran buenas o malas. Era Superman,
y eso bastaba - y basta - para que todavía hoy
den ganas de verlas. Porque Superman
sigue siendo un ídolo de chicos y grandes. No
es como cualquier superhéroe. Además de haber
sido el primero, es un ejemplo de nobleza y
justicia. A diferencia de otros, no salva su
ciudad, la Tierra u otros planetas debido al
resentimiento hacia la sociedad o por el
asesinato de sus seres queridos. Superman
lucha por la justicia, de bueno que es nomás…
por convicción propia, porque sabe que lo que
está haciendo es lo correcto. Ayuda
desinteresada, como más les gusta a los
yanquis. Aplica sus poderes sin ningún tipo de
abuso y hasta da la vida por un planeta que ni
siquiera es el suyo.
Superman, la película
(1978)
Para poner en marcha esta producción se
reunieron grandes figuras de Hollywood como Richar
Donner, director entre otras de Los
Goonies o Maverick; el compositor John
Williams que ya había triunfado con sus
bandas sonoras para Sta rwars o Tiburón
y que luego ganó un Oscar de la Academia de
Hollywood en 1993 por la música de La lista
de Schindler; Robert Benton,
guionista de Bonnie and Clyde y ganador
de un Oscar en 1979 como director de Kramer
vs. Kramer. Aunque
es probable que el nombre que más
sorprenda sea el de Mario Puzo, escritor
de las novelas que inspiraron la trilogía de Francis
Ford Coppola, El Padrino.
En esta película se cuenta la llegada de Superman
a la Tierra, luego de que sus padres Jor-El (Marlon Brando) y Lara (Susannah York),
lo colocaran, cuando todavía era un bebé, en
una nave ante la certeza de que Krypton estallaría.
Curiosamente, en esta película aparecen
brevemente Kirk Alyn y Noel Neill
(los primeros Superman y Lois de
carne y hueso), como los padres de una pequeña Lois
Lane. A pesar del homenaje que significaba a
los inicios audiovisuales del personaje de cómic,
esta escena fue eliminada en el montaje final.
Superman II (1980)
Esta
película se rodó conjuntamente con la primera,
pero en medio del rodaje, el director Richar
Donner se peleó con los productores y abandonó
la filmación. Quien tomó la posta fue Richard
Lester, que es quien, finalmente, aparece en
los créditos de esta segunda película del
superhéroe.
Lester
completó el filme con nuevas escenas y volvió
a rodar parte del material filmado en 1977 por
Donner.
En esta ocasión Superman
tiene que luchar contra tres criminales del
planeta Krypton. Los villanos de esta
entrega descienden a la Tierra para enfrentarse
a Superman y recorren el planeta en un
viaje que los lleva de París a la Casa Blanca
pasando por las Cataratas del Niágara.
Se esperaba que volviese a aparecer
Jor-El, pero Marlon Brando exigía cobrar
lo mismo que en la anterior película y los
productores se negaron. Cambiaron entonces a Jor-El
por Lara, la madre kriptoniana de Superman,
interpretada nuevamente por la actriz Susannah
York.
Superman III
(1983)
La dirección de este filme corresponde
íntegramente a Richard Lester y tiene un tono
de comedia que no fue entendido por un público
acostumbrado al Superman de siempre, y la
película no tuvo los resultados esperados.
Richard
Pryor, unos de los cómicos estadounidenses
más famosos del momento, interpreta a Gus
Corman, un genio de las computadoras
contratado por el multimillonario Ross
Webster para crear una super-maquina que
destruya la Tierra. Luchan contra Superman
y usando kriptonita sintética lo transforman en
un personaje bebedor que en lugar de ayudar se
dedica a perjudicar a la humanidad.
La relación con Lois Lane
queda apartada de la trama ya que Clark Kent
vuelve a Smallville y se reencuentra con Lana
Lang, su amor de adolescencia, papel
interpretado por Anette O’Toole, quien
en la serie televisiva Smallville hace de
madre de Clark.
Después de esta película, Christopher Reeve
aseguró que no participaría en ninguna entrega
más de Superman, pero en 1987 volvió a ponerse
las calzas para dar vida, una vez mas, al superhéroe.
Supergirl (1984)
Como
Christopher Reeve había anunciado que no
participaría en más películas de Superman,
se quiso aprovechar el momento para lanzar Supergirl,
interpretada por Helen Slater, bajo la
dirección de Jeannot Szwarc, director de
Tiburón 2 (1978)
La película tenía un reparto interesante: Peter O’Toole, Mia
Farrow y Faye Dunaway, pero así y
todo no fue bien acogida ni por el público ni
por la crítica. De hecho Peter O’Toole
y Faye Dunaway estuvieron nominados a los
Razzies Awards (los anti-Oscars) de ese año
como peor actor y peor actriz respectivamente
por sus papeles en esta película.
La historia cuenta como Kara,
la prima de Superman, quiere tener la
misma vida que las demás jóvenes
estadounidenses. Pero se le hace un tanto
imposible porque su misión es luchar contra el
mal, representado en este caso por una bruja
maligna, Selena, que intenta dominar el
mundo.
Superman IV, La búsqueda
de la paz (1987)
Pese a que cuatro años antes Christopher Reeve había
afirmado que no volvería a ponerse el traje de Superman,
un aumento de sueldo lo convenció para realizar
esta cuarta película.
La dirección fue de Sydney J.
Furie y el propio Reeve se encargó de
escribir la historia junto a Lawrence Konner
y Mark Rosenthal.
En este film, ante una inminente
guerra atómica, y tras recibir la carta de un niño
que le pide que salve al mundo, Superman
decide intervenir y comienza a eliminar las
armas nucleares de la Tierra lanzándolas contra
el Sol. Lex Luthor sale de la cárcel y
se alía con las potencias militares del planeta
para crear un doble del superhéroe, Nuclear
Man, que sembrará el terror y el desorden
por el mundo.
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Christopher
Reeve
Por:
F.A.
Además
de ser el Superman de las cuatro primeras películas, Reeve
hizo otros treinta filmes y en 1993
fue nominado al Oscar por Lo que queda del día. Pero, como muchos saben, un terrible
accidente en 1995 -cuando participaba como
jinete aficionado en Virginia-
le impidió caminar por el resto de sus días.
Sin embargo, volvió a hacer películas,
creó una fundación para la investigación
de su afección y fue un referente de
coraje y valor para muchas personas en
todo el mundo y, en especial, para su
hijo, que lo acompañó cuando Hollywood
le dio un lugar en el Paseo
de la fama. El ex Superman
murió de un paro cardíaco en octubre
de 2004, después de estar 9 años parapléjico
en una silla de ruedas. Christopher
Reeve fue en la vida real, como el
rol que desempeñó en la ficción, un
verdadero súper hombre.
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