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La popular
frase Ya están aquí... que rezaba el
eslogan publicitario de Poltergeist se
podría aplicar a la fiebre de Hollywood por
realizar nuevas versiones de clásicos, como es
el caso de esa película que escribió y produjo
Steven Spielberg en 1982 y que ahora la
Metro-Goldwyn-Mayer, el estudio que la convirtió
en uno de las más exitosas dentro de su género,
pretende llevar nuevamente a la pantalla grande,
por lo que ya contrataron a dos guionistas para
dar nuevos bríos al relato.
Los elegidos son Juliet Snowden y Stiles
White, quienes también se encargarán
próximamente de redactar el guión para la
modernización, puede que con Naomi Watts
al frente, de Los pájaros (1963), de Alfred
Hitchcock.
La Poltergeist original, cuya
autoría oficial pertenece a Tobe Hooper
(La matanza de Texas, 1974), aunque
muchos sostienen que fue Spielberg el director de facto, fue candidata al Óscar
en las categorías de efectos visuales, efectos
sonoros y banda sonora.
El filme relataba la mudanza de una
familia estadounidense de clase media a una
nueva casa habitada por espíritus,
una historia que alcanzó el estatus de culto
tras la muerte de dos de sus actrices más jóvenes
(Dominique Dunne y Heather O'Rourke).
Sobre Snowden y White, recae ahora la
atención de miles de aficionados al género, la
mayoría de los cuales no
ve con buenos ojos que se toquen
ciertas obras.
La
fiebre de las remakes
Poltergeist es sólo la punta del
iceberg de una serie de proyectos, más o menos
desarrollados, que Hollywood ya tiene en cartera
y que incluye revivir
a Freddy Krueger (Pesadilla
en Elm Street) y Jason
Voorhoes (Viernes 13),
además de atreverse con una insólita relectura
de La
semilla del diablo, de Roman
Polanski.
Michael Bay, autor de cintas como Armageddon
(1998) o Pearl Harbor (2001), es quien se
encuentra, a través de su productora Platinum
Dunes, tras estos propósitos.
Pero no sólo de terror viven las remakes.
Existe una gran expectativa por comprobar el
resultado final del nuevo
My Fair Lady, con la británica
Keira Knightley como flamante
protagonista.
Incluso el cine europeo está en el punto
de mira, como demuestran Everybody's
Fine, con Robert De Niro
ejerciendo de Marcello Mastroianni, en la
interpretación que hará Kirk Jones de
la cinta Están todos bien (1990), de Giuseppe
Tornatore, o The Woman Next Door,
revisión de La mujer de al lado, penúltima
cinta del francés François Truffaut.
En realidad, ¿cuáles son los motivos
que llevan a Hollywood a esta tendencia?
Algunos, como Doug Belgrad, copresidente
de Columbia Pictures, los estudios que llevarán
a Eliza Doolittle de nuevo al cine,
defienden la importancia de acercar
la historia a las nuevas generaciones.
Para otros, es la falta
de originalidad. "Hay un
miedo muy grande en los estudios a correr
riesgos", dice la directora española Isabel
Coixet. "Pero ése es precisamente
el peligro: no correr riesgos. Creo que estamos
consiguiendo atontar al espectador, por lo que
cada vez tiene menos criterio”.
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