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Con
J.J. Abrams (Star Trek, Misión:
Imposible III) como productor y Tom
Cruise de nuevo como protagonista, la cuarta
entrega de Misión Imposible llegará a
los cines en 2011, mientras que la quinta
entrega de Indiana Jones ya es prácticamente
un hecho y estarían dadas las condiciones para
poner en marcha el proyecto.
No
tan imposible
Es la revista Variety la que
asegura que Paramount Pictures quiere resucitar
la saga cuanto antes para tener Misión
Imposible 4 en los cines en 2011. Algo que
obligará a acelerar las labores de preproducción
y, si se quiere estrenar en el mes de mayo como
las tres entregas anteriores de la saga, el
rodaje tendría que arrancar, como muy tarde, a
mediados de 2010.
Además de retomar su papel como el agente
especial Ethan Hunt, que ahora podría
aparecer como mentor de un nuevo personaje,
Cruise también producirá la cinta junto a
Abrams, lo que demuestra que las disputas entre
el actor y la Paramount, con quién rompió hace
unos años, han quedado totalmente olvidadas.
Este proyecto ahonda en la actual estrategia de
Paramount, volcada en las secuelas de sus
franquicias más rentables. En la agenda de la
productora, junto a la nueva entrega de Misión
Imposible también están la segunda parte
del Star Trek de Abrams y la tercera película
de Transformers, prevista para julio de
2011.
El
retorno del arqueólogo
En
Shia LaBeouf, el actor que daba vida al hijo de
Indy, que reveló que Steven Spielberg ya tiene
muy claro lo que quiere hacer.
En una entrevista a la BBC con motivo del
estreno de Transformers 2: La venganza de los
caídos, Shia LaBeouf, el actor que
le daba vida al hijo de Indy en la última
cinta, reveló que Steven Spielberg ya
tiene muy claro lo que quiere hacer. “Me ha
dicho que tiene todas las partes de la historia
en su cabeza, y creo que sabe muy bien lo que
quiere y lo tiene bastante claro", aseguró
LaBeouf.
Con 185 millones de dólares de presupuesto, Indiana
Jones y el Reino de la Calavera de Cristal logró
recaudar cerca de 800 millones de euros en las
taquillas de todo el mundo. Un negocio redondo
para Spielberg, para Lucas (productor de la
saga) y para el propio Harrison Ford, que
gracias a su participación en las ganancias de
la película se convirtió en el actor mejor
pago de 2008, con 65 millones de dólares en su
bolsillo.
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