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"Me
gustaría pensar que The final cut
fue realmente el final de Pink
Floyd"
(Roger
Waters)
21 de marzo
de 1983 se realizó el lanzamiento, en el Reino
Unido, de The
final cut, el último álbum de Pink
Floyd con Roger Waters y el
primero sin Richard Wright, que había
sido expulsado del grupo durante la grabación
de The
wall.
Pink Floyd
había terminado los 70’s con The
wall (1979) y cerraba, así, una brillante
época de bien ganada fama y merecidos respeto y
reconocimiento mundiales, así como de
extraordinarios éxitos de crítica y ventas. The
wall y los álbumes anteriores (The
dark side of the moon, 1973, Wish
you were here, 1975 y Animals,
1977) lo habían colocado en un lugar de
privilegio que, a criterio de muchos, no se
repetiría con ningún otro grupo en las décadas
siguientes.
Bellísimo y
oscuro, The
final cut quedó bajo la sombra de The
wall y dejó también bajo la sombra al
grupo que, para 1983, ya había dejado de ser
tal. El enfrentamiento entre Waters y el resto
de la banda, especialmente David Gilmour,
era evidente y continuo. Los conflictos por el
liderazgo y las diferencias musicales
terminaron provocando el
corte final. Las palabras de Gilmour y
Waters no dejan dudas sobre cuál era el
ambiente:
-
“Durante
un tiempo, en el grupo hubo un gran espíritu de
compromiso…. The wall fue el último con este
espíritu de compromiso. En The final cut,
tratar con Roger era imposible.”(David
Gilmour).
-
“Peleábamos
como perros y gatos. Finalmente, aceptábamos
que no había un grupo, no desde que hicimos
Wish you where here en 1975. Grabar The final
cut fue un purgatorio. Hubo diferencias
personales, políticas, filosóficas y
musicales.”
(Roger
Waters).
La hostilidad era
casi tan grande como la indiscutible genialidad
de Pink Floyd que, pese al clima que vivía,
terminó de grabar lo que resultó ser una obra
maestra -una más- “llena de pasajes de extraña
belleza, canciones evocadoras que sumergen al
oyente en una atmósfera onírica donde los sueños
pueden jugar malas pasadas”.
Aunque fue editado
por Pink
Floyd como grupo es,
evidentemente, un álbum solitario de Waters.
Está dedicado completamente a la memoria de su
padre (“The
final cut dice algo acerca de un
sentimiento que tengo de haber traicionado a mi
padre…),
tema que ya había sido explotado con
creatividad y belleza extraordinarias en The
wall. Por si quedaran dudas de lo personal
del proyecto de Waters, la contratapa del disco
se despacha
con un brutal: “The
final cut: A réquiem for the post-war dream.
Por Roger Waters. Interpretado por Pink
Floyd.”
"No
puedo entender como alguien puede querer oír
algo más acerca de Waters y su padre muerto, una y otra vez”
(David
Gilmour)
The
final cut,
en el lenguaje cinematográfico, se refiere a la
última edición que se hace de una película
antes de presentarla. Seguramente esta era la
idea del grupo (o de Roger Waters) cuando puso
el título al álbum que, originalmente, sería
la banda de sonido de la película The wall
y se llamaría Spare bricks (ladrillos
sueltos). Al final, como una premonición o como
una certificación de lo que ya no tenía
salida, el título fue cambiado por The
final cut
y
el disco se armó con los “sobrantes” de The
wall que, trabajados por Waters, crearon
algunos temas nuevos, aunque conservando ese
estado de ánimo sombrío que ha llevado a
calificarlo como un disco depresivo y
creativamente desahuciado.
"Cuando
llegamos al cuarto de grabación deThe Final
Cut, sabía
que nunca más haría otro disco con David
Gilmour y
Nick Mason. Ya no coincidíamos en nada"
(Roger
Waters)
A
decir del propio Waters, The
final cut
exponía
la falta de coherencia de una generación que
había luchado contra los alemanes para luego
embarcarse de nuevo en otra guerra, esta vez con
la Argentina. Así, el álbum se convirtió en
un nuevo concepto de disco anti guerra y provocó
gran polémica en Inglaterra, por sus críticas
al gobierno británico y su política
militarista en la guerra de las Malvinas, todavía
muy reciente en 1983. El repudio a la intervención
de Margaret
Thatcher
se repite en las canciones junto a otros
nombres: McCarthy, Reagan, Galtieri, Haig y
Nixon son sólo algunos de los
mencionados.
"La
cosa es que durante la grabación del disco, los
tres tuvieron grandes peleas que culminaron con Roger dejando el grupo.
Tenía la idea equivocada de que él era el grupo, esa es la razón por la cual su ego se hizo
pedazos, ya que Dave le demostró que podíamos
continuar sin él”
(Richard Wright)
The
final cut
alcanzó el número uno en las listas británicas
y el 6 en las norteamericanas, pero quedó muy
lejos de los éxitos anteriores, tanto en ventas
como en permanencia en las listas. Fue reeditado
en 2004 con un tema extra, When the tigres broke free, que había sido grabado para la película
The wall y relata la Batalla de Anzio,
durante la Segunda Guerra Mundial, donde muere Eric
Fletcher Waters, padre de Roger.
Después de The
final cut, la historia es conocida:
Waters abandonó formalmente Pink Floyd
en 1985 y comenzó la batalla legal por los
derechos del nombre. Finalmente, llegaron a un
acuerdo y Waters cedió el nombre a David
Gilmour y a Nick Mason.
“Vi
ese álbum como el principio del fin. En ese
momento pensé: No sé cómo podremos hacer el
próximo disco. Si lo hacemos, será dentro de
mucho tiempo y, probablemente, será por un
sentimiento de obligación más que por
entusiasmo"
(Nick
Mason)
Las letras en inglés y español de The final cut en:
http://www.letrastraducidas.com/pink_floyd/
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