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“Queen no tiene creatividad para hacer jazz. Queen no tiene
creatividad, por esta razón, para hacer rock
& roll” Revista Rolling Stone 1978
Álbum
amado y odiado, con grandes canciones rockeras y
otras no tanto. Luego de grandes trabajos
anteriores como News
of The World y su obra maestra A
Night At The Opera, Queen
no tuvo el tiempo necesario para dedicarse a la
producción de Jazz
como correspondía ya que, con el fragor de cada
gira, viajaba de estudio en estudio. El escándalo
que produjo el single y video de Bicycle Race (con señoritas desnudas en bicicleta) permitió que se
le prestara más atención a la banda y no tanto
al álbum. Lo cierto es que en 1978 la
popularidad de Queen crecía cada vez más.
El disco empieza de una forma muy poco habitual,
con una canción de estilo árabe- rock como Mustapha,
que contiene una letra muy simplista, pero unos
riffs bien potentes. Lamentablemente, el single
sólo fue lanzado en cuatro países debido a su
poco éxito. A pesar de ello, en el disco Live
Killers (grabado en vivo) se puede apreciar
que la canción es pedida muchas veces por el público.
Comienza con la voz de Freddie que nos introduce
en un “rock arabesco” que nos hace pensar
que el que canta, en realidad, es el Farrok
Bulsara –nombre original de Freddie- de
sus épocas de escuela secundaria en la India.
Otro tema, desgraciadamente subestimado, fue Dead
On Time, con el riff más rápido y rockero
del guitarrista Brian
May en la historia de Queen,
al grito de “hurry
hurry hurry hurry”.
Luego, el álbum sigue con la popular Fat Bottomed Girls, escrita por May, quien durante la grabación
tuvo una pequeña desafinación que fue omitida
en el single conocido por todos a través de la
radio. Una canción que, seguramente, debe ser
odiada por las mujeres gordas por su condición
sexista, pero que es la clave fundamental y la
base del rock, por eso su éxito y su logro de
ser un gran rock and roll reconocido por todos.
Fat Bottomed Girls
compartió el lado B con el conocido single
Bicycle Race y ambas canciones tenían relación
entre si, ya que se nombraban mutuamente la una
a la otra. El tema, contiene un solo de timbres
de bicicleta y otra guerra de solos de guitarra
memorable, lo que demuestra lo original de Queen,
en un disco que comienza con una tonada árabe y
en el medio nos lleva en bicicleta, con una
canción que se limita únicamente a nombrar a
los íconos pop de la época y en su estribillo
sólo menciona que necesita una bici. ¿Con cuánta
simpleza cuántas bandas pudieron hacer algo
llamado música? Solo la mente genial de Freddie
Mercury podía proponérselo.
En la excelente Jealousy
es el bajista John
Deacon quien, durante la pianística balada
que trata sobre los celos, cometió algunos
errores. Sin embargo, las equivocaciones no son
tomadas para nada en cuenta, debido a la genial
estrategia de May de emular un sitar “a lo George Harrison o Brian Jones”,
con nada más que su guitarra.
En If You
Can't Beat Them, de John Deacon, se presenta
la fórmula Si
No Puedes Vencerlos Úneteles, versión
que fue frecuentemente arrasadora en vivo.
Por su parte,
Let Me Entertain You, es la demostración de
que la banda sabe rockear:
“Just take a look at the menu, we give you
rock a la carte”.
El disco continúa con
In Only Seven Days, otra composición de
Deacon, que cuenta una historia de amor fugaz
que dura solo siete días, para después dar
paso al único elemento semi jazzistico-acústico
del álbum: Dreamer´s
Ball,
en donde la reina le realiza un tributo al rey
que había muerto un año antes: Elvis.
En el tema semi disco-funk Fun
It, es el baterista Roger
Taylor quien, junto a Freddie en voces,
invita al “Groove
on out, Groove on up” con el debut del
sintetizador y la batería electrónica, en los
principios de lo que luego seria considerado,
por algunos, como el declive musical de la
banda.
Luego, May
cuenta lo difícil del abandono en Leaving
Home Ain't Easy. Paradójicamente, esta sería
la situación por la que la banda pasaría más
tarde al dejar lentamente su estilo épico y
operístico y elegir uno más pop y electrónico
acorde a las modas venideras de la década de
los 80s.
Por suerte, el último respiro del disco antes de
sucumbir en el pop, lo da la eufórica
Don't
Stop Me Now, uno de los mejores hits de
Queen, que produce una euforia vibrante de alegría
y ganas de vivir instantáneas en quien lo
escucha.
El álbum finaliza con More
of that Jazz, composición de este
“nuevo” Taylor menos rockero y más pop, que
incluye unos innecesarios extractos de las otras
canciones pegados en el medio del tema.
Jazz
fue un disco lamentablemente subestimado (tanto
a nivel musical como visual, debido a los
inconvenientes del lanzamiento de su single
Bicycle Race) que contiene grandes temas y obras
maestras que siempre serán recordadas al
repasar la discografía de la banda. Algunas
canciones, mostraron el origen de lo que después
sería un Queen más comercial, pero eso jamás
impidió que el grupo pudiera realizar grandes
composiciones a lo largo de su historia. Por lo
tanto, y a pesar de algunos altibajos (que no
son tantos, ni tan malos) el disco merece un
gran reconocimiento.
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