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- ¿Cómo
fue la infancia de Miguel? Tengo entendido que
tuvo una niñez difícil…
-Miguel
hasta los ocho años se crió en lo que era en
ese momento un hogar de niños expósitos.
Mi abuela tenía tuberculosis y en esa época
se acostumbraba separar a la madre del chico.
- ¿Cómo
siguió la vida de Miguel después de salir del
hogar?
-
Volvió a vivir con su hermana y su mamá hasta
los 16 ó 17
años en los que definitivamente “sale al
mundo”.
- ¿Cuándo se despertó en Miguel la vocación por
la música?
- Mi familia fue musical
siempre, mi abuela cantaba, mi mamá cantaba (N de P:
la folclorista Norma Peralta). Y Miguel siempre
fue un gran talento para todo lo que tuviera que
ver con la expresión artística, como cantar,
actuar y bailar.
Siempre tuvo la facilidad innata, pero lo
más serio empezó con el folclore.
Miguel empezó cantando folclore, como
casi todo el mundo empezaba en esa época, y con
mi mamá habían hecho un dúo, con el que
llegaron a conocer a Jaime Torres.
Sus primeras subidas al escenario fueron
como actor, en una obra que se llamaba El conejo blanco.
- ¿Cómo
definiría el aporte que el movimiento del rock,
del que Miguel formaba parte, hizo a la cultura
argentina?
-
Lo que ellos hacían era osado. Tenían una visión
de grandeza que estaba “descolgada” del
tiempo, del espacio y de las condiciones políticas
que acá se desarrollaban.
El movimiento del rock no buscaba ningún
espacio de poder establecido, sino, más bien,
estaba generando el propio.
Era un espacio cultural y de investigación.
Y Miguel es un fiel reflejo de esa búsqueda,
que en su mayoría ninguno de los músicos de
esa época detuvo.
Por ahí Miguel es el “representante poético”
de todo eso.
El tenía un vuelo y un ángel particular
y eso era inspirador para los demás.
Miguel no era un tipo egoísta, no
pensaba en su beneficio personal, él se
beneficiaba si se beneficiaban los otros.
- Y eso
es poco común hoy en día…
-
Y en esa época también era poco común.
Pero la gente que estaba en su entorno
revalidaba también ese tipo de cosas, no era
solo propio de él.
Pero había ciertas cosas que en él
brillaban de una manera distinta que en los demás.
No es que no haya cantantes, cantantes
hay muchos…
-
Pero hay algo que va más allá de la música…
-Si,
claro, y Miguel era un ser extraordinario por
donde se lo quisiera ver.
Desde su contextura física hasta su
manera de expresarse. Era súper lúcido e
inteligente.
Miguel fue, es y será arte por lo que
inspira. De
esta manera, vos entendés qué es la
trascendencia.
Una persona trasciende a sí misma, no
solamente cuando resulta interesante como medio,
sino cuando inspira algo en los otros.
- Hace
unos meses se inauguró la plazoleta Miguel
Abuelo, pero los muñecos en homenaje a Los
abuelos de la nada, que estaban expuestos ahí,
hoy ya no están. ¿Qué pasó?
-
Tenemos un muñeco que tendría que estar
en la plazoleta, pero como el estado lo puso en
un lugar equivocado, en una jaula y sin la
iluminación necesaria, pasaron unos pibitos
y lo
cagaron a palazos. Y después, nosotros nos
terminamos haciendo cargo del muñeco.
Creo que eso muestra un poco cómo está
conducido todo.
- Además
el hecho de poner el muñeco en una jaula
contradice el pensamiento que tenía Miguel…
-
Yo prefiero que quede libre y lo caguen
a palazos igual, si al fin y al cabo el
resultado fue el mismo.
La plaza de Miguel es un espacio
importante, es un espacio público que todavía
no está debidamente reconocido.
Y para generar cultura, el espacio público
es súper importante; de hecho el rock empezó
ahí. Y si vamos a refundar la cultura, lo vamos a tener que hacer
en los lugares que están al alcance de todo el
mundo.
- Acaba
de presentarse la Fundación Miguel Abuelo, de
la que Ud. es presidente ¿Cuáles son los
objetivos de esta iniciativa?
-
La fundación inicialmente está fundamentada en
llevar la figura, el mensaje y la obra de
Miguel. El
tema es que el mensaje de Miguel va más allá
de la parte evocativa,
por el tipo de cosmovisión que él
planteaba.
Miguel hablaba de temas sociales, de
justicia, de igualdad, de aceptar que el ser
humano vive en un medio natural y que ese medio
no se destruye a sí mismo, sino que es la acción
del hombre la que rompe el ecosistema.
Y él siempre habló de la inteligencia y
el desarrollo.
Y creo que eso es lo que nos toca a
nosotros; volvernos más inteligentes y empezar
a solucionar temas.
Miguel nunca abandonó sus orígenes y
era un tipo de una gran humildad que transmitía
humanidad todo el tiempo.
Y muchas de las cosas en las que la
fundación se fundamenta, son cosas que él decía.
- ¿Qué
trabajo llevarán a cabo con respecto a la
prevención del HIV?
-
La fundación pone en marcha una campaña de
HIV. Uno
de los últimos deseos de Miguel era empezar a
hacer algo para que la gente se enterara y no se
muriera de esa enfermedad de mierda.
Y es una enfermedad que te mata si sos
descuidado. Si a Miguel se le hubiera detectado el HIV hoy, con sus ganas
de vivir, difícilmente se hubiera muerto.
Hoy,
hay un montón de gente que tiene
información y sabe que se ha muerto gente y
sigue con una conducta irresponsable.
- ¿Qué
cree que es lo que hace que aún hoy el mensaje
de Miguel tenga vigencia?
-
Miguel es un viento… es una de las
personalidades más notables que hubo.
Él era contundente en su expresión,
pero siempre tenía secretos.
Era un tipo que hablaba con las palabras
justas y era un estudioso.
Vos escuchás sus reportajes y tanto su
actitud física como lo que está diciendo, te
muestran que tenía un nivel de atención muy
grande. Ojalá
que en el momento en que a todos nos toque
desaparecer dejemos este legado. Es bueno que te
recuerden por haber movilizado cosas y que te
quiera y montón de gente.
Para mí a Miguel le faltó un tiempo más.
Esta fundación la tendría que haber
armado él, porque hubiera sido una forma de
solucionar los problemas que él había tenido.
En este momento Miguel tiene una plaza, una
calle, una fundación, un montón de gente que
lo reconoce…y cada vez es más fuerte que el
amor. Y
ahí hay verdad.
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